Muy buenas !!
Piensa en el dia de la compra de la semana, circulando con tu carrito por los pasillos de cualquier supermercado. Es muy posible que priorices el menor precio sobre la calidad en muchos de los productos que introduces en el carro, sin embargo hay otros artículos, en los que no escatimarías en el precio, porque para tí gozan de toda tu confianza. Quizás compres una bolsa de arroz de la marca "Nisupu" y por el contrario, te vayas a la botella de vino más cara. ¿ O no te ves retratado ?

Es posible que fuera un desgaste tremendo desde el punto de vista psiquico, el hecho de que para comprar cualquier cosa que puedas imaginar, tuvieramos que darle un precio según el valor subjetivo que aquel producto o servicio signifique para cada uno de nosotros. Pero puestos a imaginar sobre un mundo ideal, en el que todos obráramos en conciencia, sería una autentica gozada...
Me explico o al menos lo intentaré, porque la cosa tiene su miga.... En muchas ocasiones he pensado en lo injustos que son los precios que nos imponen en nuestro rol de consumidores potenciales. Desde el mismo momento en que ponemos el pie en la calle, somos victimas propiciatorias del incesante bombardeo de publicidad explicita o no, al que somos sometidos... Caminas por la calle al lado de atractivos escaparates donde se muestran las últimas tendencias de la moda, tiendas de electrodomésticos con flamantes ordenadores portátiles o el teléfono móvil de última generación. Entras en el bar de toda la vida y te pides tu café y una tostada. Coges el metro o el autobús hasta tu lugar de trabajo. O por el contrario, te introduces en tu vehículo y enciendes la radio, donde escuchas cada poco tiempo, mensajes publicitario de distinta naturaleza... Compra, compra, compra !!!
Vamos, que el hecho de vivir en la sociedad actual en que estamos, nos supone tomar decisiones de gasto todos los días. Dependerá de tu estado de ánimo y de tu posición socio económica, el hecho de que que compres o no según que cosas. ¿No has pensado alguna vez, que lo que para ti el gasto en la compra de un determinado producto o servicio, te pueda parecer excesivo, para otro, sin embargo no lo es ?. O viceversa... ?
Esto se produce porque las cosas no valen lo mismo para todos. Habrá gente a los que gastarse 30 euros en comer a la carta entre semana en un restaurante, las darán por buenas, mientras que para otro, lo considerará como un derroche desmesurado.
El primero es posible que valore dentro del precio, no sólo la calidad del cubierto, si no además otras razones subjetivas, como pueden ser la limpieza y confort del local, la amabilidad de su personal que conocen su nombre y le preguntan por su familia que le hacen sentirse bien. Por contra, el otro, prescinde de todas estas circunstancias ajenas al hecho de sentarse delante del plato y simplemente comer, para volver a salir pitando para la oficina.
Piensa en el precio de una tarde de acudir a cualquier sala de cine comercial con la familia. A muchos les puede suponer un lujo, optando por bajarse la película de internet y hacerse unas palomitas en el microondas, sentandose delante del televisor del salón de su casa. Sin embargo, esa misma familia es capaz de gastarse más que eso, en irse de cañas con unos amigos a la hora del aperitivo.

Nadie (o casi nadie) serviría a una visita que llega a su casa, por ejemplo, un refresco de cola de marca blanca, aunque lo pueda consumir habitualmente en su hogar, por el temor al que podrían pensar y luego largar por sus lenguas nada más salir por la puerta. Recurrirá a las más conocidas. Coca-Cola o Pepsi.
Mi propuesta sería, insisto, en un mundo ideal en el cada uno de nosotros obrara con un sentido profundo de la justicia, que se pagara el precio por el valor real que en su opinión el articulo o servicio le merece al comprador. El vendedor sólo podría negarse a la venta, cuando el precio ofrecido fuera notablemente inferior al de la demanda habitual.
Esta reflexión me ha venido a la cabeza con motivo de que andaba planeando en salir un fin de semana a una casita rural, junto a las familias de unos amigos. Pedí presupuesto a los propietarios por cuanto nos supondría aquello y me pidió 880 euros para 12 personas. Osea que entre 3 familias (4 miembros) la bromita nos salía por casi 300 euracos, más luego la compra que hay que hacer para comer esos dias... Vamos, para mi, algo excesivo.Yo por mi parte, hubiera llegado a ofrecer alrededor de los 660 euros (220 x familia). No sé, pagar más de eso por una casa donde pasar la noche, me parece muy caro... Quizás para ti, sin embargo, te parezca tirado de precio.
En fin, es otra más de mis paranoias otoñales... Es más fácil que el Levante gane la liga que esta propuesta saliera adelante.. ejem !!
Mi Generación Z se actualizará cuando tenga algo que contarte... No sufras ;) http://migeneracionz.blogspot.com
Comentarios
Abrazos
Y tampoco lo veo justo, la verdad. Si algo te parece caro miras para otro lado y ya está, porque como dices, siempre puedes buscar alguna alternativa satisfactoria...
Abrazos.
Un abrazo de locura ;)
Hola Elvis !!!... Como decia, hablo de un mundo "perfecto". El comprador debería pagar por lo que considera que es justo. Me sonaba que había por ahí alguna iniciativa sobre el asunto y mira lo que he encontrado...
http://www.boletinargentino.com/sociedad/varios/1068-los-restaurantes-que-renovaron-la-forma-de-pagar-la-cuenta.html
http://www.deia.com/2011/04/05/ocio-y-cultura/que-mundo/paga-lo-que-quieras
Tiene su riesgo, pero si las personas fueramos honestas, que mejor iría el mundo... Se acabaría la puñ... inflacción.
Un abrazo
El otro día compre una impresora nueva 50 €, dos cartuchos de tinta 42€.
Como diría caarsa la vida es así.
Ay Fer...que ya me has dado que pensar este fin de semana...ja,ja
Ah!! Yo también me voy de casa rural, en mi caso somos 8, salimos a 23 € persona/noche. Está muy bien de precio (creo yo).
Un besote!!