Han pasado ya unos cuantos años... muchos, ¡¡ bufff !!... pero aun hoy todavía se me encoge el corazón cuando a mi mente acuden los recuerdos de aquel fatídico dia 11 de marzo de 2004. Por aquel entonces recogia todos los dias, de lunes a viernes, a mi querida amiga Ceci en su casa, embarazada de su hijo Alvaro, con seis meses de gestación... recuerdo que el dia anterior jugó el Real Madrid contra el Bayern de Munich en la Champions League. Tuve amigos en casa y me tome alguna cervecita más de la cuenta...
A la mañana siguiente, 11 de marzo, ajeno a lo que me depararía aquel dia, me costo levantarme de la cama... sonaba el radio despertador avisandome de que era la hora de poner el pie en el suelo, pero me resistí más de lo de costumbre a levantarme... ¡¡ que sueñoooooooooo !!

Cuando llegamos a la estación de Santa Eugenia, serían las 7 y pico de la mañana... yo reculaba con el que por entonces era mi coche, un peugeot 306 blanco para estacionar justo en frente de las escaleras que dan acceso a las taquillas... cuando ocurrió aquello...
Una enorme explosión a escasos metros de donde nos encontrabamos... Ceci, ¡ que ingenua !, pensó que me había dado un golpe al dar marcha atrás. Yo sabía que no. Me baje del coche instintivamente sin parar el motor y rapidamente subí las escaleras para conocer que había pasado... intuía que aquello no fue un choque de trenes... Mis ojos vieron un espectaculo dantesco. El tren destrozado y de manera inmediata, personas que salían con la ropa desgarrada y las caras desencajadas y aturdidas... Enseguida interpreté que aquello era un atentado terrorista. Pense en mi amiga, en el coche esperando con el motor al ralentí y baje las escaleras, preso del pánico de que una segunda bomba pudiera estallar de manera inminente...

Fue cuando al llegar a mi empresa, mis compañeros corrieron hacía mi y me abrazaron. Sabían que cogía aquella ruta todas las mañanas y enseguida me contaron lo que estaba sucediendo, en aquellos trenes del terror....
Llame tan pronto como pude a mi mujer y después a mi madre, para contarles lo que estaba aconteciendo, ajenas ellas en la cotidianidad de sus tareas de cada dia. Hugo, mi hijo pequeño, apenas tenía cuatro mesecitos de vida.
Llame tan pronto como pude a mi mujer y después a mi madre, para contarles lo que estaba aconteciendo, ajenas ellas en la cotidianidad de sus tareas de cada dia. Hugo, mi hijo pequeño, apenas tenía cuatro mesecitos de vida.
No podían dar crédito a mis palabras. Encendieron la televisión y en cada uno de los canales, la misma tetrica programación... las imagenes del caos y del dolor más cruento.
Lo demás... ya lo conoces. ¿ Qué hubiera sido de nosotros, si hubieramos llegado diez minutos antes y estuvieramos esperando en el andén a nuestro tren ?. Nunca lo sabremos. Pero desde entonces, lo tengo presente en mis pensamientos como la fecha de mi segundo renacer, de mi segundo cumpleaños.
Desde estas líneas, mi más profunda solidaridad con todos aquellos que aquel horrible 11 de marzo de 2004, perdieron a algún ser querido. Os acompaño en vuestro dolor....
¡¡¡ NUNCA MÁS !!!
Dedicado con todo el cariño a mi amiga Ceci y a su ya hombrecito, Alvaro, que compartieron conmigo aquel dia que marco para siempre nuestras vidas.

Lo demás... ya lo conoces. ¿ Qué hubiera sido de nosotros, si hubieramos llegado diez minutos antes y estuvieramos esperando en el andén a nuestro tren ?. Nunca lo sabremos. Pero desde entonces, lo tengo presente en mis pensamientos como la fecha de mi segundo renacer, de mi segundo cumpleaños.
Desde estas líneas, mi más profunda solidaridad con todos aquellos que aquel horrible 11 de marzo de 2004, perdieron a algún ser querido. Os acompaño en vuestro dolor....
¡¡¡ NUNCA MÁS !!!
Dedicado con todo el cariño a mi amiga Ceci y a su ya hombrecito, Alvaro, que compartieron conmigo aquel dia que marco para siempre nuestras vidas.
Mi Generación Z se actualiza con nuevos articulos los martes y viernes.
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Comentarios
Y sobre todo me alegro que no os pasase nada.
Por cierto, algunos confunden cobardía con instinto de supervivencia, tu de cobarde nada.
Un abrazo.
Enhorabuena Fer, porque yo no creo que las coas pasen por casualidad, bendito el retraso que sufriste aquel día. Un besazo!!
Hoy, precisamente, venía oyendo en la radio a una psicóloga que decía que hay que intentar quitarse las imágenes duras de la cabeza para superarlo, que hay que pensar sólo en los homenajes y los actos de reconocimiento a las víctimas para que nos quede el recuerdo de su sacrificio como algo positivo, útil; lo que realmente no hay que olvidar.
¿Borrar las imágenes duras?
¿Cómo?
Es posible que a ella le parezca posible o hasta fácil.
Yo no creo que hubiera podido en toda mi vida.
¿Algo positivo?¿Útil?
Pero, es que, ¿hay algo más inútil que perder la vida por "ideales"?
¿Hay algo que sea menos sinrazón que matar... a desconocidos, a inocentes?
Un abrazo
Hoy, más que nunca, todos íbamos en aquel tren.
Y un besote para ti, por tu "renacer" y por venir aquí a contarlo.
Abrazos
Me alegro que salvaras la vida.
Heimdall, bienvenido a Mi Generación Z, he hecho lo propio contigo.
La fatal casualidad ha hecho que hoy, en Japón, otra catastrofe, esta vez producto de la naturaleza, se haya llevado por delante la vida de muchas personas inocentes... Mi solidaridad tambien con el pueblo japones.
Abrazos para ellos y besos para ellas.
Siempre recordaré la íra irracional que sentí aquel día, si hubiera pillado a alguno de los causantes lo cuelgo de los huevos.
Besos Fer...feliz segundo cumpleaños.
Me es difícil hablar de estos temas... solo puedo decir que si, ya no entiendo la muerte, ni el sufrimiento menos entiendo y soporto estos "actos" de violencia y sufrimiento "gratuitos" sin venir a cuento...
Un enorme besazo. Feliz cumple!!!
Un besote gordo a cada una.