
Muy buenas !!
Había escuchado muchas veces decir aquello de que... "del amor al odio solo hay un paso". Y bueno, suponia que algo de cierto tenía que haber en ello, aunque solo sea por el hecho de que tanta gente asevere tal afirmación de modo tan rotundo...
Había escuchado muchas veces decir aquello de que... "del amor al odio solo hay un paso". Y bueno, suponia que algo de cierto tenía que haber en ello, aunque solo sea por el hecho de que tanta gente asevere tal afirmación de modo tan rotundo...
Pero oye, quieras o no... siempre queda esa duda de si aquello se basa en hechos cientificos probados o por el contrario, no se trata más que de una leyenda urbana más, como que se yo... la leyenda esa de la chica de la curva...
El caso es que no tenía que irme muy lejos para experimentar la teoria en mis propias carnes... en mi propia casa y con mi propia mujer... Y es que quien no tiene una discusión de vez en cuando con su pareja ?
En todas las casas, detrás de sus paredes, en la intimidad del hogar, los matrimonios muestran sus desavenencias de manera más o menos civilizada... de manera más o menos acalorada...
Pues bien, ahí va una "perla" que lanzo para quien la quiera recoger. De vez en cuando una fuerte discusión, una peleita (sin violencia de por medio, eh ?)... Un tiempo de morros cada uno a su bolita... puede ser muy positivo para la pareja, y me explico...
Tu puedes querer a tu pareja, pero con el tiempo la pasión se va minando... poco a poco, por la monotonía... por los problemas cotidianos del dia a dia... en fin, de esto ya he hablado en alguna entrada anterior en Mi Generación Z, asi que no te aburro otra vez con el mismo rollo.
En cualquier caso, sigues queriendole o queriendola, quizá de otra manera a como era antes. Sientes que algo se ha roto por algún lado de tu ser y por ese agujero vas sembrando un reguero de polvora por allá donde pasas, que basta con una simple chispa para hacer que prenda y salga todo volando por los aires... ¡¡¡ BOOOOOM !!.
Es cuando de repente, de lo que antes era amor, o aquello que fuese... pasa a ser ODIO o algún sucedaneo parecido. La palabra puede sonar dura. Pero hay graduaciones, como en el alcohol... la cerveza tiene 6º y el ron 40º, por ejemplo.
El caso es que le miras de un modo diferente a como antes le mirabas, sacas defectos donde antes ni reparaste, cualquier cosa te incomoda y le deseas todo el mal por haberte hecho daño. Le ignoras por completo. Pasas de el o ella y le maldices una y otra vez. Ojalá no le hubieras conocido nunca. Piensas.
Pero cuando hay sentimientos, sea el que sea... aunque sea algo tan negativo y mezquino como es el odio, todavía queda algo de lo que antes fue. Y basta con que uno de los dos se acerque al otro de manera sincera y abra su corazón para que el más frio y congelado tempano de hielo, se acabe derritiendo... y entonces..... del ODIO se pasa al AMOR....
Pero se trata de un AMOR reforzado, renovado, el despertar de la pasión dormida, redescubres a tu pareja, ves las cosas bonitas que hace apenas unos minutos ni conocias de su existencia, te acuerdas del color de sus ojos a los no mirabas de frente hace tiempo, de su sonrisa y del contacto de su piel.
Efectivamente amig@, te corraboro que se pasa de un estado a otro en un instante. Del amor al odio y viceversa. Pero ese instante se debe forzar, no viene sólo. Debes poner de tu parte.
Es una sensación extraña sentir que no llevas las riendas de tu vida por momentos, pero cuando vuelves a cogerlas, y evitar caer por la cuneta hacía el precipicio... te sientes bien, muy bien... es como volver a sentirse vivo.
El ODIO no es bueno, pero a veces vale la pena si eres capaz de reconvertirlo en nuevo y mejorado AMOR... sólo hace falta no pasarse con la dosis suministrada, porque quizá, no haya retorno....
Hasta la próxima amig@ !!
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Comentarios
¿Cuando dormimos estamos muertos?. no verdad, pues cuando el amor "duerme" tampoco lo está, solo hay que despertarlo.
Por cierto, los niños, el no poder tener conversaciones "de adultos" porque ellos se encargan de cortarlas y lo largo y malo que ha sido el invierno.
Y dirás, ¿pero que dice este volaó?, pues eso, que el mal clima también influye en nuestro mal humor, que para eso somos latinos y cuando estemos en la calle sintiéndo el sol en la cara nos reencontraremos con nuestras parejas (espero).
Lusu
Es difícil mantener un tono, pero creo que renovarse, no caer en la monotonía, buscar nuevos alicientes que compartir y recortar aquella chispa que exista podría ayudar bastante.
También creo que con el tiempo dejamos de escuchar y nos metemos en una rueda del día a día que acaba por machacarnos, pero seguro que dentro de nosotros existe ese punto de renovación, juguemos nuestras cartas que con toda seguridad son buenas.
Música, seda y un punto original, aderezado con el toque sensual que merece la ocasión.