
Últimamente han salido un par de noticias de casos de pederastia, uno incluso afectando al propio Summun Pontífice, y otro de un instructor de Karate, en las Palmas...
Si existe un enfermo mental más despreciado por la sociedad, ese es el pederasta. Seres humanos porque a simple vista son como tu y como yo. Que suelen llevar vidas cotidianas, tienen familia y amigos, un trabajo (el que pueda en estos tiempos) y derechos y obligaciones como cualquiera.
Cuando me entero de algún caso, me estremezco. Los hay de todo tipo. Desde los más o menos acomodados, ya entrados en años, que realizan viajes a países desfavorecidos para hacer turismo sexual con los niños de clases sociales deprimidas, hasta los que para mi se llevan la palma... Los propios padres de las criaturas que abusan de ellos o se los ceden a terceros a cambio de dinero... Es increíble, pero cierto... lamentablemente.
No entiendo como alguien puede ver erótico la carita de un niño cuando te mira con esos ojos grandes, llenos de ternura e inocencia. Cuando te sonrien, y de repente se ilumina todo lo que se encuentra a tu alrededor, por muy negro que puedas tener el corazón.
Pienso que aunque cuenta con el rechazo generalizado de nuestra sociedad, no hay suficiente eco en los medios de comunicación si lo comparamos con la mal llamada violencia de género. Mi impresión es que sólo nos enteramos cuando se conoce de algún caso, con más o menos repercusión social, pero no se pone en vanguardia a los padres para estar alerta ante aquellas situaciones en que dejamos a nuestros hijos en manos de personas que no conocemos.
Cuidado, no hablo de empezar una caza de brujas... No me mal interpretes... Gracias a Dios no conozco de ningún caso cercano a mi o de personas de mi entorno. Pero como he comentado antes, estos enfermos mentales, no llevan una cruz marcada en la frente para distinguirlos de las personas normales (ojalá se pudiera hacer). Y hay que estar alerta a lo que nuestros hijos nos puedan transmitir. Si se nota un cambio de carácter grande en el crio, debemos empezar a sospechar... puede ser cualquier cosa, conviene descartar y hablar tranquilamente con quien hayas delegado tu confianza en que cuide de tu hijo, sobre lo que has podido observar, pero no debes descuidarte.
Que me perdonen, pero esa basura hay que retirarla de la calle...
Hasta la próxima amig@ !!
Mi Generación Z se actualiza con nuevos articulos de lunes a viernes.
Comentarios
Creo que tenemos que atender ese aspecto en nuestros hijos, tratar la sexualidad como algo normal y como bien dices, vigilar todo lo que nos rodea ¡nunca se sabe!